Houston quería seguir de cerca de Dallas, octavo en la Conferencia Oeste. Sin embargo, los Rockets se vieron superados por Minnesota, que se llevó la victoria por 100-91, en una nueva jornada de la NBA.
Luis Scola tuvo una buena producción, aunque esto no le bastó al conjunto del oeste para torcer el marcador ante los Timberwolves. Luifa fue el guía ofensivo de su equipo al registrar 24 puntos, durante los 36 minutos que estuvo en cancha. A su vez, el argentino también capturó ocho rebotes y entregó dos asistencias.
Por su parte, el ex jugador de Ferro no sólo fue uno de las figuras de su equipo, sino además protagonizó la jugada más polémica del encuentro cuando fue derribado por Kevin Love en una penetración a canasta y además resultado golpeado por el ala-pivot, quien no le permitió levantarse del suelo.
Inmediatamente desde el banco de los Rockets llegaron las quejas hacia el árbitro, que en lugar de sancionar al jugador de Minnesota les dio falta técnica y un minuto más tarde al propio Scola. Una vez finalizado el partido, Kevin McHale, entrenador de Houston, reconoció que fue lo más "absurdo" que había visto en su carrera como profesional.
El propio Love fue la gran figura el partido al registrar un doble-doble de 25 puntos y 18 rebotes, mientras que el español Ricky Rubio también cumplió una destacada labor para los Timberwolves al aportar un doble-doble de 13 y 11.
Con esta derrota, los Rockets se mantienen en la novena ubicación del oeste con una marca de 13 triunfos y 11 derrotas, mientras que Minnesota se encuentra dos lugar detrás con un registro de 12 y 12.